Cáceres ante una oportunidad histórica para la industria

Cáceres atraviesa un momento especialmente relevante para su futuro económico. En los últimos meses se han producido avances que apuntan en una misma dirección: la ciudad necesita estar preparada para aprovechar las oportunidades que están surgiendo en torno a la industria, la tecnología, la inversión y el empleo.

Desde APILCA ya defendimos esta idea hace unos meses. Hoy, con nuevos avances sobre la mesa, seguimos creyendo que estamos ante una oportunidad que Cáceres no debería dejar pasar.

El suelo industrial, una pieza fundamental

Uno de los principales retos para el crecimiento empresarial de Cáceres ha sido durante años la disponibilidad de suelo industrial.

En este ámbito, Capellanías II está dando pasos importantes. En septiembre se inició el procedimiento expropiatorio de los terrenos que todavía permanecen en manos privadas, un proceso que afecta a 13 hectáreas de las 54 que conforman la ampliación y que busca avanzar hacia la disponibilidad del 100 % del suelo industrial previsto.

Es un paso importante porque disponer de suelo preparado para la actividad empresarial no es simplemente una cuestión urbanística.

Es una condición necesaria para que nuevas empresas puedan instalarse, para que las que ya están en Cáceres puedan crecer y para que la ciudad pueda responder cuando surjan nuevos proyectos de inversión.

Pero conseguir el suelo es solo una parte del camino.

El siguiente reto: hacer realidad la ampliación

La disponibilidad de suelo debe ir acompañada de su desarrollo y urbanización.

Capellanías II tendrá que convertirse en un espacio industrial preparado para las necesidades de las empresas que puedan instalarse en él, con las infraestructuras y servicios necesarios para desarrollar actividad económica.

El propio Ayuntamiento ha venido incorporando recursos para avanzar en la ampliación. En los presupuestos de 2026 se contempló una partida de 1,58 millones de euros para la adquisición de suelo de Capellanías, además de un millón de euros destinado a la modernización del polígono existente.

Son inversiones que deben entenderse dentro de una visión más amplia: preparar Cáceres para crecer.

Modernizar el polígono que ya tenemos

Mientras se desarrolla la ampliación, existe otro reto que no podemos perder de vista: mejorar las condiciones del actual polígono de Las Capellanías.

Capellanías cuenta con más de medio siglo de historia y continúa siendo uno de los principales espacios empresariales de Cáceres. Por eso, modernizar sus infraestructuras y servicios es también una inversión en la actividad económica que ya existe.

En 2026 se ha consignado un millón de euros para actuaciones de mejora y para avanzar en la redacción de un proyecto integral que permita abordar necesidades estructurales relacionadas, entre otras cuestiones, con el saneamiento, la red eléctrica y la ordenación industrial.

Desde APILCA consideramos fundamental que ambas líneas avancen en paralelo: mantener y modernizar el polígono actual mientras se trabaja para disponer de nuevo suelo industrial.

No se trata de elegir entre una cosa y otra. Se trata de preparar Capellanías para el presente y para el futuro.

Una oportunidad que va más allá del suelo industrial

Al mismo tiempo, Cáceres está viviendo un momento en el que empiezan a tomar fuerza nuevos proyectos vinculados a sectores como la tecnología, los centros de datos, la inteligencia artificial o las energías renovables.

Estas inversiones pueden generar actividad económica, empleo cualificado y nuevas oportunidades para las empresas que ya forman parte de nuestro tejido productivo.

Pero para aprovecharlas hace falta algo más que proyectos.

Hace falta contar con suelo disponible, buenas infraestructuras, capacidad energética, comunicaciones, servicios, talento y una administración capaz de acompañar los procesos necesarios para que las oportunidades puedan materializarse.

Por eso, cuando hablamos de crecimiento industrial, hablamos también de crear las condiciones para que ese crecimiento sea posible.

El talento también necesita oportunidades

El futuro industrial de Cáceres no puede plantearse únicamente desde las infraestructuras.

También tenemos que pensar en las personas.

Cáceres cuenta con una universidad, profesionales, jóvenes que se están formando y talento que puede contribuir al desarrollo de nuevos proyectos empresariales. El reto es conseguir que ese talento encuentre oportunidades para quedarse, emprender, trabajar y desarrollar aquí sus proyectos.

Para ello necesitamos empresas capaces de crecer, nuevas iniciativas empresariales y espacios donde puedan instalarse.

Y, de nuevo, el suelo industrial forma parte de esa ecuación.

Más suelo no significa únicamente más parcelas. Significa más posibilidades para generar actividad, inversión y empleo.

Una oportunidad que debemos aprovechar entre todos

El desarrollo industrial de Cáceres requiere coordinación y una visión a largo plazo.

Administraciones, empresas, organizaciones empresariales y agentes económicos tenemos que trabajar en una misma dirección para que los proyectos avancen y para que las oportunidades que están apareciendo puedan traducirse en actividad real.

Desde APILCA queremos seguir formando parte de ese proceso.

Nuestra responsabilidad es representar a las empresas de Capellanías, trasladar sus necesidades, participar en los espacios de diálogo y hacer seguimiento de aquellos proyectos que son importantes para el presente y el futuro del polígono.

Porque la ampliación de Capellanías no debe entenderse únicamente como una actuación urbanística.

Es una oportunidad para que Cáceres gane capacidad industrial, atraiga nuevas empresas, facilite el crecimiento de las que ya están aquí y genere nuevas oportunidades de empleo.

Y esa oportunidad merece que sigamos trabajando para convertirla en una realidad.

Cáceres tiene la oportunidad. Ahora hay que estar preparados para aprovecharla.